Con el verano a la vuelta de la esquina, ha llegado el momento de preparar la puesta a punto de la piscina. Los profesionales de Piscifon recomiendan ser precavidos y realizar este proceso durante la primavera. De este modo, podremos disfrutar de la piscina nada más comenzar la temporada de baño.

A primera vista, este procedimiento puede parecer costoso pero los especialistas de la firma afirman que si has aplicado en tu piscina un tratamiento durante el invierno, poner a punto tu piscina de nuevo será muy sencillo. A continuación, revisaremos los diez puntos que debes seguir para que tu piscina esté preparada para recibir al verano.

1. Retira la cubierta, límpiala en profundidad y deja que se seque al aire libre. Por seguridad y para evitar la acumulación de suciedad y las pérdidas por evaporación, es buena idea seguir utilizándola hasta el verano.

2. Limpia los filtros de la piscina con producto químico y revisa el estado de la arena del filtro. Si ésta tiene más de 3 años, cámbiala.

3. Comprueba que los skimmers, los cestos, la rejilla, el canal rebosadero y otros elementos integrados en el vaso de la piscina estén en buenas condiciones. Límpialos con agua a presión.

4. Para limpiar la superficie del vaso, utiliza sistemas no agresivos (como esponjas y cepillos). Para no tener que frotar en exceso y evitar posibles daños en las paredes, conviene aplicar productos químicos desincrustantes.

5. Revisa que los dispositivos de iluminación subacuática (proyectores y cajas de conexiones) funcionen.

6. Para limpiar el fondo de la piscina, utiliza un robot limpiafondos. En esta fase del proceso, es recomendable que en la piscina haya, al menos, unos 40 cm de agua.

7. Revisa las escaleras, trampolines y palancas de la instalación. Si todos estos elementos se encuentran en condiciones óptimas, límpialos y aplica producto abrillantador.

8. Vuelve a rellenar la piscina. Para garantizar el buen estado del agua, en esta fase conviene dosificar dicloro granulado o tabletas de cloro rápido.

9. Elimina gérmenes, bacterias y residuos contaminantes mediante un tratamiento de choque. Este paso puede parecer algo extremo, pero es la mejor forma de prevenir la aparición de algas y otros organismos que causan mal olor e irritaciones en la piel.

10. Por último, analiza el pH del agua y comprueba que se encuentre entre 7,2 y 7,6. Si es necesario ajustarlo, aplica un producto minorador o incrementador de pH.

Siguiendo estos consejos, podrás disfrutar de chapuzones saludables en agua cristalina en cuanto llegue el verano.